Los ácidos grasos trans (TFA) se dividen en dos categorías: industriales (iTFA), como el ácido trans-elaídico (TEA), y rumiantes
(rTFA), como el ácido trans-vaccénico (TVA). Mientras que el consumo excesivo de iTFA se asocia consistentemente con mayor riesgo de enfermedad coronaria por sus efectos aterogénicos, los rTFA no muestran la misma relación y algunos estudios sugieren incluso beneficios cardiovasculares y metabólicos. En este estudio se compararon de manera sistemática los efectos biológicos de TEA
y TVA. Ratones recibieron 168 mg/kg durante 45 días y se evaluaron sus perfiles lipídicos séricos y memoria apetitiva. Los ratones tratados con TEA mostraron un perfil fuertemente aterogénico, con incrementos significativos en colesterol total y en triglicéridos, de muy baja densidad (VLDL), de baja densidad (LDL) y de alta densidad (HDL) (todos con p < 0.0001). En contraste, los tratados con TVA presentaron reducciones significativas en colesterol, triglicéridos, LDL y HDL (p < 0.0001) y una disminución modesta en VLDL (p = 0.0039). En el aspecto conductual, el TEA deterioró el aprendizaje en el laberinto de ocho brazos, con adquisición más lenta de la tarea (p = 0.0353), mientras que el TVA mejoró el desempeño (p < 0.0001). De forma similar, el ácido oleico (OA), un cis monoinsaturado natural, también mejoró el aprendizaje (p = 0.0004). Tomando en cuenta todo lo anterior, los resultados confirman que los iTFA como el TEA tienen efectos negativos cardiovasculares y cognitivos, mientras que los rTFA como el TVA pueden ejercer efectos protectores, comparables a los del OA. Estas conclusiones tienen implicaciones en nutrición, etiquetado de alimentos y comprensión del impacto diferencial de los isómeros de grasas. Posibes investigaciones futuras relacionadas con este trabajo podrían ser, por ejemplo, dilucidar los mecanismos moleculares que subyacen a estos efectos, incluyendo el papel del metabolismo lipídico, la neuroinflamación y el eje intestino-cerebro, así como las implicaciones a largo plazo de la exposición crónica en diferentes tipos de TFAs.
Trans fatty acids (TFAs) are divided into industrial (iTFAs), such
as elaidic acid (TEA), and ruminant (rTFAs), such as vaccenic acid
(TVA). Excessive iTFA intake is strongly linked to coronary heart disease due to their atherogenic effects, whereas rTFAs show neutral or even beneficial effects. In this study, we systematically compared TEA and TVA by administering 168 mg/kg to mice for 45 days, then assessing serum lipid profiles and performance in an appetitive memory task. Our findings reveal contrasting divergent outcomes. TEA produced robust atherogenic responses, with significant increases in total cholesterol, triglycerides, very-low-density lipoprotein (VLDL), low-density lipoprotein (LDL), and high-density lipoprotein (HDL) (all p < 0.0001). In contrast, TVA improved lipid profiles, reducing cholesterol, triglycerides, LDL, HDL (all p < 0.0001), and modestly lowering VLDL (p = 0.0039). Behaviorally, TEA impaired learning in an eight-arm maze (p = 0.0353 vs. control), while TVA enhanced performance (p < 0.0001). Oleic acid (OA), a natural cismonounsaturated fatty acid, also improved learning (p = 0.0004), mirroring TVA. Overall, iTFAs like TEA exert deleterious cardiovascular and cognitive effects, whereas rTFAs such as TVA may be protective. These findings have implications for nutrition policy, food labeling, and our understanding of dietary fat isomers. Future research related to this work will focus on elucidating the molecular mechanisms underlying these effects, including the roles of lipid metabolism, neuroinfammation, and the gut-brain axis, as well as the long-term implications of chronic exposure to different types of TFAs.