RESUMEN. En los últimos años, ha aumentado la conciencia y la preocupación sobre nuevos tipos de
contaminantes en los suelos y cuerpos de agua. Su clasificación es compleja debido a que no
pueden ser identificados en algunas de las clasificaciones existentes como pueden ser orgánicos e
inorgánicos, por lo que se han clasificado por otras características, tales como tamaño. Estos
contaminantes denominados micro/nano compuestos pueden ser de origen natural, incidental o
fabricado, que contiene partículas, ya sea sueltas, agrupadas o aglomeradas, donde el 50% o más de
las se encuentran en el rango de 0.02 a 200 µm. Los microvidrios son microcontaminantes que han
recibido poca atención. El termino microvidrio se define como partículas de vidrio en una escala
microscópica, generalmente en el rango de micrómetros o nanómetros que son generadas a partir de
la fragmentación de vidrios. El mal manejo de estos residuos, la disposición ilegal, y/o el mal
transporte derivan en la introducción de estos contaminantes al ambiente, principalmente a los
ambientes acuáticos. Se ha evidenciado la presencia de vidrios en fauna acuática, sin embargo, no
hay evidencia de los efectos que estos puedan causar.
En este contexto, el objetivo principal de esta investigación fue evaluar los efectos toxicológicos,
genéticos, cambios de comportamiento a la exposición a micro-vidrios en organismos acuáticos y
generar información acerca de estos compuestos para facilitar su estudio en posteriores
investigaciones. Los resultados evidenciaron respuestas inflamatorias a nivel celular. El tratamiento
de exposición de 500 mg/L evidenció mayores efectos, aumentando la actividad de los mecanismos
antioxidantes; superóxido dismutasa (SOD) y 2,2-difenil-1-picrilhidrazilo (DPPH) y de
malondialdehído (MDA); por otra parte, disminuyó la actividad de la enzima AChE y del óxido
nítrico, las cuales tienen una función reguladora de neurotransmisores. Se observo daño al ADN en
los tratamientos de exposición a 50 y 100 mg/L; mientras que en el grupo de exposición a 500 mg/L se observaron un mayor número de anormalidades eritrocitarias. La Exposición a microvidrios no
evidencio cambios en el comportamiento individual de los organismos; sin embargo, en
comportamiento social, la distancia entre organismos disminuye.
Este trabajo proporciona una base para futuros estudios, se precisa continuar con los
estudios de los posibles efectos de estos microcontaminantes, así como de observar otros
rangos de exposición y profundizar en el estudio del comportamiento de estos
contaminantes en el ambiente.
ABSTRACT. Nowadays, awareness and concern about new types of contaminants in soils and water bodies have
increased. Their classification is complex due to they can not be categorized into existing
classifications, such as organic and inorganic, so they have been classified by other characteristics,
such as size. These contaminants, known as micro/nano compounds. It's origins can be natural,
incidental, or manufactured, containing particles, either loose, grouped, or agglomerated, where
50% or more are in the range of 0.02 to 200 µm. Microglass particles are microcontaminants that
have not received enough attention. The term microglass refers to glass particles on a microscopic
scale, generally in the range of micrometers or nanometers, generated from the fragmentation of
glass. Poor handling of these residues, illegal disposal, and/or improper transportation result in the
introduction of these contaminants into the environment, mainly aquatic environments. The
presence of glass has been evidenced in aquatic fauna, but there is no evidence of the effects these
may cause.
In this context, the main objective of this research was to evaluate the toxicological, genetic, and
behavioral changes due to exposure to micro-glass in aquatic organisms and generate information
about these compounds to facilitate their study in future research. The results showed inflammatory
responses at the cellular level. The exposure treatment of 500 mg/L showed greater effects,
increasing the activity of antioxidant mechanisms; superoxide dismutase (SOD) and 2,2-diphenyl-1
picrylhydrazyl (DPPH) and malondialdehyde (MDA); on the other hand, it decreased the activity of
the enzyme AChE and nitric oxide, which have a regulatory function of neurotransmitters. DNA
damage was observed in the exposure treatments of 50 and 100 mg/L; while in the group exposed to
500 mg/L, a greater number of erythrocyte abnormalities were observed. Exposure to microglass
did not show changes in individual behavior of organisms; however, in social behavior, the distance
between organisms decreased.
This work provides a basis for future research, and it is necessary to continue studying the possible
effects of these microcontaminants, as well as observing other exposure ranges and delving deeper
into the study of the behavior of these contaminants in the environment.