Introducción: El zinc es un oligoelemento esencial y, durante el proceso de
envejecimiento, su homeostasis puede verse alterada, lo que afecta funciones
inmunológicas y metabólicas. A pesar de su relevancia, la deficiencia de zinc en
adultos mayores puede pasar desapercibida o coexistir con un estado nutricional aparentemente normal.
Objetivo: Analizar los niveles séricos de zinc y determinar su asociación con el
estado nutricional, evaluado mediante el índice de masa corporal (IMC), y con
indicadores metabólicos como glucosa en ayuno y perfil lipídico, en adultos mayores de la Ciudad de México.
Metodología: Se realizó un estudio observacional, transversal y analítico, basado en un análisis secundario de la Cohorte de Obesidad, Sarcopenia y Fragilidad del Adulto Mayor (COSFAM). La muestra estuvo conformada por 63 adultos mayores (≥60 años) residentes de la Ciudad de México, con disponibilidad de datos clínicos y muestras de suero. Se evaluaron variables antropométricas (peso, talla, IMC y circunferencias corporales) y bioquímicas (glucosa en ayuno y perfil lipídico). La concentración sérica de zinc fue cuantificada mediante espectrometría de masas con plasma acoplado inductivamente (ICP-MS). Se definió deficiencia de zinc como valores <70 μg/dL. El análisis estadístico se realizó con SPSS versión 18.0; se aplicó la prueba de normalidad de Kolmogorov-Smirnov, la prueba U de Mann-
Whitney para comparaciones entre grupos, la correlación de Spearman y la prueba de Chi-cuadrada de Pearson y así como la prueba ANOVA de un factor para la comparación entre grupos de variables con distribución normal y la prueba de Kruskal-Wallis para variables con distribución no paramétrica.
Resultados: La prevalencia de deficiencia de zinc (<70 μg/dL) fue de 27.0%. No se encontró asociación estadísticamente significativa entre la deficiencia de zinc y el estado nutricional evaluado mediante el IMC (p = 0.500). La mayoría de los participantes fue clasificada con normopeso (74.6%). El análisis de correlación mostró una asociación positiva y estadísticamente significativa entre las concentraciones séricas de zinc y la glucosa en ayuno (ρ = 0.354; p = 0.004). En contraste, no se observaron correlaciones significativas entre zinc sérico y colesterol total, colesterol HDL, colesterol LDL ni triglicéridos.
Conclusiones: La deficiencia de zinc estuvo presente en más de una cuarta parte de los adultos mayores estudiados. No se observó asociación significativa entre zinc sérico e IMC, ni entre zinc y los componentes del perfil lipídico; sin embargo, se identificó una correlación positiva entre zinc sérico y glucosa en ayuno. Estos hallazgos sugieren que la evaluación de micronutrientes puede aportar información complementaria para la valoración nutricional y metabólica del adulto mayor. Debido al tamaño y tipo de muestra, los resultados deben interpretarse como evidencia exploratoria que justifica estudios posteriores con mayor representatividad.
Introduction: Zinc is an essential trace element, and its homeostasis may be altered during the aging process, affecting immune and metabolic functions. Despite its relevance, zinc deficiency in older adults may go unnoticed or coexist with an apparently normal nutritional status.
Objective: To analyze serum zinc levels and determine their association with
nutritional status, assessed by Body Mass Index (BMI), and metabolic indicators, including fasting glucose and lipid profile, in older adults from Mexico City.
Methods: An observational, cross-sectional, and analytical study was conducted using secondary data from the Cohort of Obesity, Sarcopenia, and Frailty in Older Adults (COSFAM). The sample consisted of 63 older adults (≥60 years) living in Mexico City with available clinical data and serum samples. Anthropometric variables (weight, height, BMI, and body circumferences) and biochemical variables (fasting glucose and lipid profile) were evaluated. Serum zinc concentration was quantified by inductively coupled plasma mass spectrometry (ICP-MS). Zinc deficiency was defined as serum levels <70 μg/dL. Statistical analyses were performed using SPSS version 18.0; normality was assessed via the Kolmogorov-Smirnov test, group comparisons using the Mann-Whitney U test, and associations using Pearson's Chi-square, alongside one-way ANOVA for group comparisons of normally distributed variables and the Kruskal-Wallis test for non-parametrically distributed variables.
Results: The prevalence of zinc deficiency (<70 μg/dL) was 27.0%. No statistically significant association was found between zinc deficiency and nutritional status assessed by BMI (p = 0.500). Most participants were classified as having normal weight (74.6%). Correlation analysis revealed a positive and statistically significant association between serum zinc concentrations and fasting glucose levels (ρ = 0.354; p = 0.004). In contrast, no significant correlations were observed between serum zinc and total cholesterol, HDL cholesterol, LDL cholesterol, or triglycerides.
Conclusions: Zinc deficiency was present in more than one-quarter of the older
adults studied. No significant association was observed between serum zinc levels and BMI, nor between serum zinc and lipid profile components; however, a positive correlation was identified between serum zinc concentrations and fasting glucosa levels. These findings suggest that the assessment of micronutrient status may provide complementary information for the nutritional and metabolic evaluation of older adults. Due to the sample size and sampling method, the results should be interpreted as exploratory evidence that supports the need for further studies with larger and more representative populations.